MARRAKECH

La historia de Marrakech comienza con su fundación en 1062 por Ibn Tasfin, que instaló en ella la sede de la dinastía de los almorávides “habitantes de las rábidas” escuelas propagadoras de la fe. A Ibn Tasfin se le considera el padre de Marruecos.

Es la ciudad favorita de los viajeros españoles, de la Jet Set Internacional, Y ves Saint Laurent, Omar Sharif y Alain Delon, entre otros. Los orígenes de la ciudad son oscuros, pero se acepta comúnmente que empezó siendo un campamento militar establecido por Abu Bekr, en 1070. Su sucesor, Yusef Ben Tachfin es quien comienza la tarea de convertir el oasis primitivo en una capital digna de su imperio, que se extendía desde el Atlántico hasta Argelia y desde el Sahara hasta el Ebro. La conquista almohade hizo casi desaparecer las primeras construcciones, que fueron reemplazadas por otras, muchas de las cuales podemos admirar aún hoy: la majestuosa Koutoubia, torre gemela de la Giralda de Sevilla. Sin olvidar su fabulosa Plaza ¬´Jemaa El-Fna¬ª declarada ¬´Patrimonio Cultural Universal¬ª por la UNESCO.

Cada mañana Marrakech se despierta con la misma canción de la mezquita Ben Yousssuf desde hace 800 años para marcar la primera oración del día.

VISITAS

Es una ciudad deslumbrante la enumeración de los lugares y monumentos de Marrakech sería interminable y la descripción de sus maravillas agotadora, así que hemos seleccionado lo imprescindible poque si tiene muy poco tiempo, no se pierda la plaza de “Jemaa el Fna” ni sus zocos: todos sus sentidos se llenarán de sensaciones.

LAS MURALLAS

En el siglo XII fue necesaria su construcción para defenderse de ataques externos. Las Murallas son uno de los monumentos más característicos de la ciudad. Construidas en adobe, su color varía segun la luz del día, del ocre dorado al rojo intenso; contrastando con un cielo siempre azul y el verde de los árboles y las plantas. En total hay catorce puertas principales que dan acceso a la medina. Destacan las puertas de Bab Doukkala (de origen almorávide), Bab el Khemis, Bab El Jadid, Bab el Debbagh, Bab er Robb y Bab Agnau, una de las más bellas entradas a la alcazaba.

muralla

DAR EL MAKHZEN (Palacio Real)

De origen almohade, ha sido agrandado y embellecido por las dinastías posteriores. Esta situado en el extermo meridional de la Medina Sur, entre la kasbah y el mellah, es la residencia oficial del rey Hassan II cuando se traslada a Marrakech, solo se puede visitar los dos grandes Meshuares (patios de armas). En las noches de verano estos dos Meshuares se convierten en improvisados jardines a los que acuden las familias marroquís para estirarse sobre la hierba y disfrutar del fresco.

EL JARDÍN DEL AGCDAL

Es un inmenso recinto de 4,5 km cuadrados plantado de frutales y olivos. Conserva dos estanques para riego, el mayor de los cuales data de la época almohade. En sus aguas se reflejan las ruinas de un palacio saadí.

EL JARDÍN DE LA MENARA

Los Jardines de la Menara están situados al oeste de Marrakech, a las puertas de los Montes Atlas. Es un parque de 100 hectáreas en cuyo centro se encuentra un inmenso estanque del Siglo XII, construido por el califa almohade Abd al-Mumin, y el palmeral con sus más de 10 hectáreas de palmeras, naranjos, olivos y manzanos. El nombre de menara deriva de la pequeña pirámide verde (menzeh) del tejado del pabellón.

LAS MEZQUITAS

Marrakech cuenta con más de 300 mezquitas de las cuales se destacan la de la Koutoubia y la de Ben Youssef.

“La Mezquita de La Koutoubia”

Construida en el siglo XII durante el reinado del sultán Abd Al-Mumin. Debe su nombre al zoco de los libreros que instalaban sus puestos junto a sus puertas. Aunque por este nombre es más conocido su minarete, particularmente impactante para los españoles por su semejanza con la Giralda, para la que sirvió de modelo, y de la misma manera que esta torre es el emblema de Sevilla. La minarete tiene una decoración diferente en cada cara, combinando adornos florales y epigráficos con entrelazados en relieve, que intercalan pinturas, bandas de azulejos y arcadas. Aunque bastante afectado por el paso del tiempo, el minarete aún es dueño de una sobria belleza.

“La Mezquita Ben Youssef”

La mezquita se erigió en honor de Sidi Youssef Ben Ali, uno de los siete santos de la ciudad. De origen almorávide, fue reformada en el siglo XVI y en el siglo XIX aunque no dejaron mucho de la primera estructura. Pero puedes ver su minarete de 40 metros, casi tan alto como el de la Koutoubia, que domina la medina.

LA MEDERSA BEN YOUSSEF

Situada junto a la mezquita, la medersa Ben Youssef es uno de los monumentos más prestigiosos de Marrakech y una verdadera joya de la arquitectura árabo-andalusi. Fundada en el siglo XIV por Abu el Hassan, fue totalmente reconstruida en el XVI por el saadí Mulay Abdallah que la convirtió en la medersa más importante del Maghreb. Constituye uno de los monumentos más notables de la ciudad.

LA PLAZA DE JEMAA EL FNA

Declarada ¬´Patrimonio Oral de la Humanidad¬ª por la UNESCO. Es el lugar de encuentro para todo el mundo. Por la mañana, vendedores de zumo de naranjas natural, de frutas, cestos de mimbre, recuerdos, dulces, bisutería, dentistas, curanderos, escritores por encargo. A veces también desde la mañana y hasta la noche: los Gnaoua, tocadores de crótalos, acróbatas, encantadores de serpientes o de escorpiones, bailarines, contadores de cuentos. Este universo se vuelve particularmente fascinante con la caída de la tarde, cuando la plaza se ilumina con mil y una luces y se deambula de espectáculo en espectáculo.

mercado

LOS ZOCOS

Destaca el zoco Semmarin, cerca de la plaza Jemaa el Fna. Por ella, hay que deambular, disfrutando del colorido, de la diversidad de aromas, para admirar, entre otros muchos objetos, las telas; disfrute regateando. No tema perderse, siempre habrá alguien que le lleve de vuelta a la plaza de Jemaa el Fna.

especiasTiendaAlfombras

LAS TUMBAS DE LOS SAADÍES

Consta de dos mausoleos, el más suntuoso de los cuales cobija -en una sala con una cúpula de madera de cedro dorado sostenida por doce columnas de mármol de Carrara- los restos de Mulay Ahmed el Mansour (s XVI). La leyenda dice que el mármol se obtenía intercambiándolo por su peso en azúcar. En el mismo jardín se pueden ver más de 100 tumbas decoradas con mosaicos. En ellas están enterrados los cuerpos de los sirvientes y guerreros de la dinastía saadí.

EL PALACIO BADI

Conocido también como “el incomparable”, fue construido por Ahmed el Mansour en mármol, celias, onix, estucos labrados y madera esculpida su construcción duró de 1578 a 1603. Según los cronistas de la época era la maravilla del mundo musulmán. Hoy sólo queda la estructura, que es donde se celebra el Festival Folklórico de Marrakech.

EL MELLAH (barrio judio)

Antigua judería de Marrakech, ocupa una zona contigua al Palacio Real. Allí se instalaron en el siglo XVI los judíos expulsados de España. Da cobijo al zoco de los orfebres y sus joyas básicamente en oro.

EL PALACIO DE LA BAHIA (la Brillante)

Construido a finales del XIX, las obras se prolongaron desde 1894 a 1900, durante los cuales los mejores artesanos y obreros de todo el país trabajaron sin interrupción. En torno al palacio, las 8 hectáreas de parque son un verdadero remanso en medio de la medina. Es un bello ejemplo de residencia principesca.